Cyrille es un cicloviajero de los que nos emocionan. Tiene 63 años y está recorriendo desde hace 2 Sudamérica en bicicleta. Lo conocimos cruzando la frontera de Ecuador a Colombia, se acercó con una gran sonrisa y enseguida entendimos que nos llevaríamos bien.

Después de 45 años trabajando en múltiples profesiones: peón de obra, carpintero, atención al cliente de un hospital, escenógrafo y asistente en un museo decidió retirarse cuando aún conservaba la salud.Tenía un sueño: cruzar los Andes.

Cuando era joven había visitado los Himalayas en India y Nepal, se quedó impregnado de tanta belleza que se prometió conocer las altas cordilleras del resto del mundo. En eso está. Hasta ahora se ha dedicado 2 años a conocer la lengua y todos los rincones de Colombia y Ecuador. En 2 meses volverá Francia a visitar la familia y amigos y después se embarcará a conocer lo que le resta de los Andes: Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

En su familia le consideran un loco, su hijo de 23 años no se creyó que iba a cumplir su sueño hasta el día que su padre le pidió un pasaje hasta el Aeropuerto. Se iba sin saber ni una palabra de español, no tenía bicicleta pero tenía un sueño que cumplir, se lo debía.

A poco a poco se ha ido ganando la confianza de los suyos, ha perdido 15kg, no tiene restos de colesterol y tiene unas piernas envidiables. Sus ojos denotan felicidad cuando comparte, le gusta estar rodeado de jóvenes para sentir vitalidad, por el momento renuncia estar sentado en el sofá esperando la muerte.

Le preguntamos por el miedo y nos dijo que en algún momento de su vida lo había sentido, pero que le había pesado más vivir que estar bloqueado por él. Le preguntamos que otras razones tenía para viajar en bicicleta y nos comentó que quería servirle de ejemplo a su hijo y demostrarle que la vida está para vivirla.

Cuando vuelva a Francia estos 3 meses vivirá en un camping, ya no tiene casa, sólo tiene una tienda de campaña y un par de maletas, parece que ya se ha desprendido de lo material. Aquí sólo come arroz con pollo, en Francia supongo que degustará algunos vinos y quesos, o no, su Vida ha cambiado…