Nuestro segundo objetivo en Ecuador era visitar un proyecto educativo, referente internacional de la educación viva: el Proyecto Integral León Dormido (PILD), de la Fundación Educativa Pestalozzi. Ellos mismos se definen como un proyecto cuya meta es crear ambientes propicios para todas las generaciones, a base de una economia alternativa, donde los padres ya no delegan la responsabilidad por sus hijos, sino que acompañan personalmente a los niños en el hogar, en el entorno social y en los “CEPAS”, los “Centros para Actividades Autónomas”. Esto no quiere decir que ellos se conviertan en “maestros”, sino que tengan la posibilidad y la disposicion de abrirse hacia autenticos procesos de desarrollo humano, junto con sus hijos.

Pasamos siete días en la comunidad, compartiendo las comidas con la familia de María y José y sus dos hijos Rolando y Sisa. Éstas son algunas de las impresiones y aprendizajes de nuestra experiencia:

Primer día en el Léon Dormido, 11.12.14

Las primeras sensaciones son agridulces, aunque veníamos sin unas expectativas altas, siempre es doloroso ver el final de un proyecto que ha sido todo un referente en materia de educación.

La imaginación, que es traicionera, nos había hecho pensar que esta comunidad estaría más viva, es decir con más niños. Pensábamos que los papas de aquí serían los ex-alumnos de la antigua Pestalozzi, la escuela activa que en su momento acogió a más de 150 niños. La realidad es que ahora no hay más de 8 niños y eso hace que no se pueda apreciar con toda su expresión lo que en su momento fue. El centro Pestalozzi se cerró porque vieron que no estaban siendo coherentes entre lo que sucedía entre las familias y la escuela. Apostaron por reconvertirse a una comunidad y así los propios padres y madres son los que se encargan de ser los acompañantes de sus hijos en los espacios de aprendizaje llamados CEPAS (Centros para Actividades Autónomas). Para los que no conocen a las escuelas no-directivas, los acompañantes son las personas que están en la escuela para facilitar el conocimiento a los niños en caso que estos lo necesiten. El niño escoge en todo momento que es lo que quiere hacer en el ambiente preparado. ¿Qué es el ambiente preparado? Pues es un espacio habilitado en el que el niño puede escoger entre diferentes ambientes: escritura, biblioteca, juegos simbólicos, música, matemáticas, juegos en el exterior, etc.

A priori cabría pensar que el niño nunca accedería a estos ambientes y que sólo se quedaría jugando a fuera. Nuestra experiencia contradice por completo esta suposición, en cambio, los niños acompañados por sus padres demandan todos los materiales que se encuentran a su alcance y así van saltando de una área a otra haciendo matemáticas, música, lectura, escritura… ¿Cuál es el secreto? La calidad humana, el respeto al niño por escoger su aprendizaje y por último la calidad de los materiales. Los materiales de aprendizaje invitan a descubrir respuestas, inducen a la curiosidad, están hechos a mano y hay cientos de ellos.

Una de mis dudas en este tipo de proyectos era saber si los niños se podían volver unos caprichosos al tener tanta atención por parte de los adultos. Por lo que hemos observado en la familia en la que estamos alojados parece todo lo contrario, el hecho de que se respete al niño también hace que el niño respete al resto. Los límites y las normas están muy claras y eso hace que el espacio esté relajado.

Una de las curiosidades del día ha sido un momento en la que los chicos estaban haciendo música y me he acercado a escucharlos. Al lado de la sala de música hay la biblioteca así que he escogido un libro hecho por los niños que me ha llamado la atención “las cosas prohibidas”. Mientras escuchaba sus canciones navideñas me he puesto a ojear el libro y al acabar la canción una de la chicas me ha dicho “Si a caso quieres estar aquí, es mejor que no ojees el libro porque nos distraes” ¡Maldita bendición! Esa chica me ha vuelto a enseñar algo tan sencillo y difícil a la vez como es estar presente.

Y es que una de las cosas que más insisten aquí es que respetar el proceso de los niños es estar presente, no interferir cuando ellos están haciendo algo, cuando se están equivocando, y si estas con ellos porque ellos te lo piden, tienes que estar al 100%. También puedes escoger no estar, pero si estas, debes estar.

Segundo día en el Léon Dormido, 12.12.14

Hoy habíamos decidido hacer una sesión específica con los materiales educativos del área de matemáticas. La sesión ha sido muy interesante ya que hemos podido trabajar con ellos, ver su funcionamiento y observar por qué es necesario el juego como punto de partida del aprendizaje. El juego es clave porque a través de él también se trabajan las reglas. Otro aspecto específico es que el cálculo, al verlo con materiales físicos, hace que la comprensión sea visual y que sea realmente sencillo entender el sistema decimal. Creo que por primera vez en mi vida hemos entendido la raíz cuadrada.

Por otro lado hoy hemos podido compartir mucho tiempo con la familia y también con Liliana, la acompañante que nos ha mostrado los materiales educativos.

Liliana debe tener alrededor de unos 45/50 años y tiene dos hijos de 16 y 25 respectivamente. Con Liliana hemos podido charlar sobre la preocupación que teníamos sobre si estos niños se podían volver unos malcriados y la respuesta ha sido clara: los límites son la base, no siempre pueden tener lo que ellos quieran y es importante que el respeto sea siempre bidireccional. Un ejemplo de ello: un niño se pone caprichoso y quiere que le sirvas el zumo una vez tras otra sin haberlo acabado, el acompañante le dice: “Tu quieres que te sirva zumo ahora. Yo ahora no voy a servirte más zumo” (frases claras, concisas y sencillas de entender). Posibles resultados: aceptación o pataleta. La pataleta es necesaria para que el niño exprese y saque su malestar (quizá acumulado por otros motivos), pero no por ello le vamos a servir el zumo, ya que esto nos pondría a que siempre estamos a su merced, entonces es cuando se deriva en la tiranía. A la corta, estas situaciones se diluyen porque el niño ya sabe que debe respetar también las decisiones de los demás. Otro de los aspectos que hemos hablado es que no debemos darle muchas explicaciones hasta que realmente lo puedan entender, que sería a partir de los 11 años. Es mejor ser escuetos y hablar con claridad. El niño entenderá que en muchos momentos él puede escoger y es respetado, pero que hay momentos en los que no podrá hacer lo que quiera, ya sea porqué está faltando el respeto a alguien, está poniendo en riesgo su salud o está saltándose algunas normas de convivencia.

Con la familia de José y María es muy interesante porque observamos en la realidad lo que venimos hablando. Escuchan a los niños, los tienen siempre en cuenta pero también saben cómo llevarlos. Negocian, pactan, les dan el “No” cuando creen que es necesario, pero por sobre de todo los aman y quieren lo mejor para ellos. Rolando el hijo mayor de 8 años es un niño inquieto que siempre está dispuesto a todo, le encanta que estemos dispuestos a jugar con ellos pero también sabe cuándo debe moderarse y esperar para hablar. Sasi, la hija menor de 5 años, es un terremoto a la que le encanta jugar y demuestra una habilidad inusual para su edad. Ver a los padres es impresionante porque moderan sus palabras, no se dejan llevar por los sentimientos impulsivos y esto hace que sea un ejercicio de mindfulness con toda la presencia del mundo. Como contraposición cabe decir que esa pérdida de espontaneidad también se note en la alegría de la casa.

Como conclusión del día me quedaría en ver que este sistema de la no-directividad no tiene nada que ver con la indisciplina, sino que todo lo contrario: las reglas del juego son muy claras y eso hace que todos puedan convivir en libertad.

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Fin de semana en el Léon Dormido, 13/14.12.14

En el fin de semana los niños no van al CEPA (centro para actividades autónomas) así que hemos aprovechado para poder compartir con la familia y también con nuestros vecinos Edgar, Esperanza y Daniela.

Edgar y Esperanza son una pareja que llevaron a su hija Daniela a la escuela Pestalozzi. Por fin hemos tenido la oportunidad de conocer a alguien que había estudiado allí y compartir unas cuantas horas con ellos. La tarde nos ha ofrecido una interesante conversación sobre la vida en comunidad y también del experimento que fue el Pestalozzi. Hablar del proyecto Integral León Dormido es hablar de comunidad y todo lo que conlleva: dinero, gestión de conflictos, perspectivas y propuestas.

La comunidad en estos momentos sufre de problemas económicos porque su mayor fuente de ingresos ha dejado de funcionar. Anualmente se organizaban las Activaciones dónde Rebeca y Mauricio Wild, los fundadores, hacían un curso intensivo preparando nuevos acompañantes que venían de todo el mundo. Ellos ahora están mayores y ya no se encuentran con fuerzas para poder hacerlo. Así que ahora están viendo cómo reestructurarse y ver cómo hacer viable la vida en comunidad.

Con Edgar y Esperanza compartimos nuestras inquietudes sobre cómo debíamos dirigirnos a los niños. Llegamos a la conclusión que lo más importante es dirigirnos con autenticidad, que es importante tener siempre presente la no-directividad para no coaccionarlos, pero que eso, no podía llevarnos a una habla falsa. También surgió la importancia de pasar a la acción e ir aprendiendo de los errores cuando éstos vayan surgiendo en el camino de ser padres o acompañantes, nunca se estará preparado del todo. Otro tema fue el de los tres primeros años de vida y cómo es crucial para el niño estar acompañado constantemente por la madre o el padre, aunque la madre en esta etapa es el pilar y el padre deberá buscar cómo encajar en esta realidad. Es en estos momentos cuando se está construyendo la personalidad del niño y sentir el amor de los padres hace que el niño sienta la seguridad para poder desarrollarse autónomamente.

También hablamos del miedo cuando se opta por una vida alternativa y que lo más importante es creer en las intuiciones y llevarlas a cabo sin seguir metodologías, sino con el propio sentir. Y por último hablamos de qué había sido de los alumnos del Pestalozzi, el gran tema para los que aún tenemos reservas o miedos. La respuesta fue clara y contundente: los adolescentes del Pestalozzi sufren como los otros adolescentes porque están en un cambio de etapa en la que se están planteando quién son este mundo y cómo se desarrollarán. En lo que difieren del resto, es que tienen seguridad y respeto en la relación que tienen con los adultos y eso hace que los conflictos sean mucho menores. Durante esta etapa los adolescentes tratan de investigar sobre las cosas que les gusta y establecen contacto con el mundo laboral para comprobar de qué se trata realmente el trabajo. Algunos optan por seguir una vida “normal”, acceden a la universidad y se integran con normalidad en el sistema dando resultados más que notables. Otros optan por una vida más al margen y prefieren viajar y seguir conociendo otras realidades para acabar definiendo la suya. Una de las características que los define es el sentido de compromiso y responsabilidad con lo que están haciendo, ya que lo hacen porque les interesa. Así que podemos concluir que aunque los niños no sigan los estándares de educación, ya que no están pautados, llegan a los mismos lugares que el resto de la sociedad, aunque con el hecho diferencial que siempre estarán dirigidos por lo que les dicte su corazón y no lo que dicte lo externo.

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Quinto día en el Léon Dormido, 15.12.14

Hoy lunes toca CEPA (escuela), cómo los jueves y los viernes. Los niños sólo van 3 días a la semana al centro, el resto lo pasan con los padres en su casa o en el exterior donde se da otro tipo de aprendizaje. Hemos aprovechado para seguir descubriendo materiales, y nos hemos centrado en los de lecto-escritura y también en el Kinder (parvulario), donde hemos podido practicar con los materiales de Maria Montessori. Con lo que respecta a los de lecto-escritura son sencillamente apetecibles, poco a poco, y a través de diferentes juegos, vas aprendiendo la gramática y el sentido de la importancia del lenguaje. También le hemos dedicado un ratito a otros materiales de matemáticas y física, ¡qué interesante es aprender cuando se te plantean retos! Después del recreo hemos ido al Kinder a jugar con Sisa y ella ha querido que jugáramos con los materiales de Maria Montessori. Esta educadora fue el referente de donde partió el Pestalozzi, trabaja especialmente la senso-motricidad a través de diferentes materiales donde cobran especial importancia las texturas y los volúmenes.

Con la familia seguimos avanzando en la confianza y eso se ve reflejado en un estado mucho más relajado, desde hace días las sonrisas están más presentes. Seguimos jugando a juegos representativos: vamos al dentista, preparamos la pizza, nos peinan en la peluquería, jugamos a las cartas, y por sobre de todo buscan el contacto físico. Para ellos es de especial importancia, dan y reciben el amor a través del contacto, les encanta estar encima de nosotros, escalar a través de nuestras partes del cuerpo o reconocer lo que nos hace diferentes.

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Sexto día en el Léon Dormido, 16.12.14

Llegó uno de los grandes momentos, poder conversar con Mauricio Wild. Personalmente a Mauricio no lo conocíamos ya que habíamos leído los libros de Rebeca, pero la sorpresa ha sido que no importaba cuál de ellos fuera el interlocutor, los dos están en perfecta sintonía. Después de una introducción de cómo habían llegado a plantearse formar una escuela sin ser educadores hemos pasado al turno de preguntas. Recomiendo que si estáis interesados en lo que fue el Pestalozzi podáis leer el libro “Calidad de Vida” de Rebeca Wild. Allí están todos los matices para comprender como se desarrolló la escuela.

Teníamos un listado de preguntas pero cuando tienes la oportunidad de conversar con alguien con tanta experiencia vale la pena sólo escuchar. La conversación ha servido para reforzar todo lo que hemos venido viendo pero con un trasfondo bien teórico y estructurado. Así han salido autores como Piaget, Maturana, Pickler, Montessori y Ortega Gasset, entre otros. De Piaget hablamos sobre los procesos de Vida, de Maturana sobre que somos animales autopoiéticos, es decir, que nos generamos a nosotros mismos sin necesidad de que nos guíen, de Pickler sobre el enorme trabajo que hicieron en el respeto con niños de 0 a 3 años, de Montessori sobre el desarrollo del niño en ambientes estructurados, y por último de Ortega Gasset sobre el cerebro Triuno: el reptiliano (supervivencia), el límbico (emociones) y el neocórtex (la lógica). Así nos comentó que en cada etapa se van configurando cada uno de ellos, pero que sólo se produce si respetamos que el niño se desarrolle autónomamente y le damos el amor correspondiente.

De ahí y a petición propia le pedimos que nos definiera la no-directivad, el respeto y el amor. La respuesta se hizo esperar porque después de dar un gran rodeo argumentando sólidamente cada una de las partes, definió la no-directivad como la ausencia de interferencias por parte de los adultos, el respeto como la posibilidad de realizarse, y el amor como la aceptación del absurdo del otro. Faltó preguntarle sobre los límites pero creo que está más que explicado en el libro, “Libertad y límites. Amor y respeto” de Rebeca Wild. Por último estuvo hablando por qué es importante que la acción sea tomada des del propio cuerpo (impulsado por la decisión del corazón), porque sólo así crea la mielina necesaria para generar las conexiones neuronales. El verdadero aprendizaje es el que se da desde la iniciativa propia, el resto pasa a ser almacenado como memoria pero no cómo vivencia y hace que no quede impregnado en nuestro ser. Hablamos sobre el exceso de información que tenemos actualmente, en contraposición a las pocas vivencias reales, lo que conlleva a un mundo de sufrimiento porque el conocimiento no está ligado a la comprensión. Y ya para cerrar pasamos a la importancia de la salud y de respetar las enfermedades (procesos de dolor) como parte del aprendizaje.

En definitiva, después de más de tres horas de conversación nos quedamos con la sensación de que ha sido un lujo poder compartir todo un proceso de vida en el que la investigación, la pasión y la entrega les impulsó a crear un centro de educación experimental en la que todo estaba sujeto a cambios, en la que no aceptaron ninguna metodología porque entendían que sólo desde la propia observación podían crear algo auténtico, y así, poder ofrecer un espacio donde los niños no estuvieran sometidos y pudieran desarrollarse desde la libertad.

En estos enlaces podréis ver una serie de vídeos documentales sobre el León Dormido, sobre los CEPAS de la Fundación Pestalozzi (parte 1 y parte 2) y sobre el antiguo proyecto de escuela activa Pestalozzi (parte 1, parte 2, y parte 3).

Imágenes de: FEP Proyecto Integral León Dormido (PILD)